Que te nombren pregonero de unas fiestas es una ilusión enorme. Se recibe con honor, orgullo y mucha gratitud, pero también con cierto vértigo, porque sus vecinos han pensado en ti para dar comienzo a unos días muy especiales para todos.
Cuando este nombramiento llega del barrio donde has crecido, la emoción se multiplica.
Vadorrey es más que el lugar donde he vivido siempre. Es el barrio donde pasé mi infancia, hice mis primeros amigos y jugué días enteros al fútbol entre sus porches, para la desesperación de más de un vecino. En aquel portal número 9 de Nobleza Baturra empecé a llenar folios con dibujos mientras soñaba con ser futbolista o dibujante. El fútbol se quedó por el camino pero, por suerte, el dibujo terminó convirtiéndose en mi forma de vida y mi profesión.
Y nunca me fui. Aquí crecí junto a mis padres y mi hermana. Aquí construí también mi propia vida, formé una familia y hoy sigo compartiendo el día a día con los vecinos que me han visto crecer...

Solo espero haber estado a la altura de todo este cariño que habéis depositado en mí. Si he conseguido que sintáis el mismo orgullo que siento yo por este barrio, ya seré tremendamente feliz.
Gracias a tod@s los que vinisteis a compartir conmigo un momento tan especial e inolvidable.
¡¡VIVA VADORREY!! 🧡























































